Durante agosto de 2026, ARCA (ex AFIP) definió la actualización de los parámetros del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes. El incremento aplicado sobre los valores vigentes fue del 16,8%, y rige tanto para las cuotas mensuales como para los topes de facturación por categoría. Con este ajuste, los monotributistas deberán revisar su situación de cara al pago de octubre 2026 y a la próxima recategorización semestral.
En esta nota repasamos qué implica la actualización, a quiénes alcanza y qué pasos conviene dar para evitar excluirse del régimen o quedar mal categorizado.
Qué actualizó ARCA
El organismo recaudador ajustó los valores del Monotributo en línea con el mecanismo de actualización periódica previsto por la normativa vigente. La suba del 16,8% impacta sobre tres variables centrales del régimen:
- El componente impositivo de la cuota mensual.
- Los aportes al SIPA (jubilación) y a la obra social.
- Los topes máximos de facturación anual de cada categoría (de la A a la K, según corresponda a locaciones/servicios o venta de cosas muebles).
La actualización se aplica sobre los importes que ya estaban vigentes al momento del ajuste. No se trata de una modificación estructural del régimen, sino de una recomposición de los parámetros para mantener su representatividad frente a la evolución de precios.
A quiénes alcanza el ajuste
El nuevo esquema aplica a todos los contribuyentes inscriptos en el Monotributo, sin distinción de categoría ni actividad. Esto incluye tanto a quienes prestan servicios como a quienes se dedican a la venta de cosas muebles, y también a los monotributistas sociales y promovidos, cada uno en la escala que le corresponde.
Para el pago que vence en octubre 2026, los contribuyentes verán reflejado el nuevo valor de la cuota en el volante electrónico de pago (VEP) generado desde el portal de ARCA.
Recategorización: revisar los topes actualizados
Con los nuevos topes de facturación, muchos monotributistas pueden encontrarse en una situación distinta a la que tenían antes del ajuste. Puede darse que:
- Contribuyentes que estaban próximos a exceder el tope de su categoría ahora queden holgados dentro de la misma escala.
- Quienes ya habían superado un tope anterior puedan regularizar su situación en la próxima recategorización semestral.
- La actualización habilite mantenerse en el régimen a quienes estaban en el límite de ser excluidos.
La recategorización semestral es obligatoria. Los monotributistas deben evaluar sus ingresos brutos de los últimos 12 meses, así como el resto de los parámetros (energía consumida, alquileres devengados, superficie afectada), y ajustar su categoría en caso de corresponder. No hacerlo puede derivar en recategorización de oficio, multas o exclusión del régimen.
Pasos recomendados para monotributistas
Impacto en la facturación
Aunque el tope de facturación se actualizó, es fundamental que los monotributistas lleven un control mensual de los comprobantes emitidos. Superar el tope de la máxima categoría implica la exclusión del régimen y el pase obligatorio al Régimen General (IVA y Ganancias), con las consecuencias impositivas que eso conlleva.
Llevar un registro ordenado de las facturas electrónicas emitidas es la mejor herramienta para anticipar una recategorización o detectar a tiempo el riesgo de exclusión.
¿Qué cambia en Facturear?
En Facturear no se requiere ninguna acción de tu parte por esta actualización. La emisión de comprobantes electrónicos para monotributistas se realiza con normalidad, ya que el ajuste de valores impacta en la cuota mensual y en los topes de categoría, pero no modifica los procedimientos de facturación electrónica ni los tipos de comprobantes habilitados.
Te recomendamos utilizar los reportes de facturación de la plataforma para monitorear tus ingresos acumulados de los últimos 12 meses y anticipar cualquier necesidad de recategorización frente a los nuevos topes definidos por ARCA.