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El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) fue pensado como la versión pyme del RIGI, el régimen para grandes inversiones creado por la Ley 27.742. Ofrece dos beneficios fiscales concretos: amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y devolución anticipada del IVA de las inversiones. Sin embargo, según publicó La Nación, el programa todavía no despega. Muchas empresas no lo conocen y otras se encuentran con exigencias que dificultan el acceso. Para contadores y empresas que planifican compras de bienes de capital antes del cierre del ejercicio, revisar el RIMI puede significar un ahorro financiero real.

Qué ofrece el RIMI

Amortización acelerada en Ganancias

En el régimen general, un bien de uso se amortiza a lo largo de su vida útil. Eso significa que el costo de la inversión se deduce de a poco, durante varios ejercicios. Con la amortización acelerada, la deducción se concentra en menos períodos. El efecto práctico es el siguiente:
  • Menor impuesto determinado en los primeros ejercicios posteriores a la inversión.
  • Mejora del flujo de fondos justo cuando la empresa hizo el desembolso.
  • Diferimiento del impuesto. No es una exención: el beneficio está en el momento en que se paga.
Para una pyme que invierte con fondos propios o con financiamiento caro, adelantar la deducción tiene un valor financiero concreto.

Devolución anticipada de IVA

Cuando una empresa compra maquinaria, equipos u otros bienes de capital, paga un IVA importante que queda como crédito fiscal. En el esquema habitual, ese crédito se recupera a medida que la empresa genera débitos fiscales con sus ventas. En inversiones grandes en relación con la facturación, eso puede llevar muchos meses. La devolución anticipada permite recuperar ese IVA antes, sin esperar a absorberlo con débitos futuros. Así se evita que el saldo técnico a favor quede inmovilizado.
Los dos beneficios atacan el mismo problema: el costo financiero de invertir. El RIMI no reduce el precio del bien. Lo que hace es adelantar el recupero fiscal de la inversión.

Requisitos y montos mínimos: lo que hay que revisar

El acceso al RIMI no es automático. El régimen fija requisitos de admisión y montos mínimos de inversión que la empresa tiene que cumplir. Según la nota fuente, estas exigencias son uno de los motivos por los que el programa todavía tiene baja adhesión. Antes de dar por hecho que una inversión califica, conviene verificar estos puntos en la normativa vigente y su reglamentación:
No compren un bien contando con el beneficio sin antes confirmar que la empresa y la inversión cumplen todos los requisitos. Si la operación queda afuera del régimen, la inversión sigue el tratamiento general de Ganancias e IVA.

Cómo encarar la adhesión

El trámite de adhesión debe hacerse según el procedimiento que fije la autoridad de aplicación. Más allá de los pasos formales, la clave está en la planificación previa. Este es un orden de trabajo recomendable:

Por qué importa hacerlo antes del cierre

El cierre del ejercicio es el momento en que se toman las decisiones de inversión con mayor impacto en Ganancias. Si la empresa invierte sin evaluar el RIMI, puede perder la posibilidad de acelerar la amortización en ese período y de recuperar antes el IVA. El desconocimiento es, según la nota de La Nación, una de las principales razones por las que el régimen no se usa. Para los estudios contables, incorporar la revisión del RIMI en la planificación fiscal de fin de año es una forma concreta de agregar valor a los clientes que tienen inversiones en carpeta.
Este artículo describe el funcionamiento general del régimen. Los montos mínimos, plazos y requisitos específicos deben verificarse en la norma de creación del RIMI y en su reglamentación vigente al momento de invertir.

¿Qué cambia en Facturear?

No hay impacto en la emisión de comprobantes. El RIMI es un régimen de incentivo a la inversión y no modifica cómo se emiten las facturas electrónicas, los tipos de comprobante ni los datos obligatorios. Pueden seguir facturando con Facturear exactamente igual. Lo que sí conviene tener presente es que la devolución anticipada de IVA y la amortización acelerada se apoyan en comprobantes de compra correctos y completos. Revisen que las facturas recibidas por las inversiones estén bien emitidas a nombre de la empresa y con el IVA discriminado, ya que son la base documental para acceder a los beneficios.