Un trámite que mejora la liquidez
Octubre de 2026 trae el vencimiento del quinto anticipo del Impuesto a las Ganancias. Con ese vencimiento se habilita la posibilidad de solicitar ante ARCA la reducción de los anticipos que quedan por pagar. La lógica es simple. Los anticipos se calculan sobre la base del impuesto determinado en el período anterior. Si este año la actividad viene peor, los márgenes se achicaron o los gastos deducibles crecieron, seguir pagando con la base vieja implica financiar al Fisco con plata que después vas a tener que recuperar como saldo a favor. Para personas humanas, empresas y estudios contables que manejan varias carteras, este es un buen momento para revisar los números de cada cliente.La reducción de anticipos no es una exención ni un beneficio. Es un ajuste de los pagos a cuenta para que se parezcan al impuesto que efectivamente vas a determinar al cierre del período.
¿Quiénes pueden pedir la reducción?
Pueden solicitarla los contribuyentes del Impuesto a las Ganancias, tanto personas humanas como sociedades, que estimen que el impuesto del período fiscal en curso será menor que el que surge de la base de cálculo de los anticipos. Estas son las situaciones más habituales en las que suele tener sentido analizarla:Antes de iniciar el trámite: armá la proyección
El paso crítico no es la carga en el sistema, sino la proyección del impuesto. Recomendamos que tengas listo:- Resultado acumulado del ejercicio a la fecha, con la información contable o de ingresos y gastos actualizada.
- Proyección hasta el cierre, con supuestos razonables y documentados sobre ventas, costos y gastos.
- Ajustes impositivos que corresponda aplicar para pasar del resultado contable al resultado fiscal.
- Retenciones, percepciones y pagos a cuenta ya computables en el período.
- Papeles de trabajo que expliquen cómo llegaste al impuesto estimado. Son la defensa ante una eventual fiscalización.
Cómo pedir la reducción paso a paso
Recomendaciones para contadores
- Priorizá por impacto: empezá por los clientes con mayor caída de resultados o con un período base atípico. Ahí está el mayor alivio financiero.
- Documentá el criterio: la proyección tiene que poder explicarse dentro de un año, cuando se presente la declaración jurada.
- Revisá a mitad de camino: si después de reducir la actividad repunta, evaluá si conviene ingresar importes mayores para evitar intereses.
- Comunicá el riesgo: explicá al cliente que la reducción mejora su caja hoy, pero que una estimación demasiado optimista puede salir cara.