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El Gobierno nacional tiene en sus manos el anteproyecto de la Ley de Inocencia Fiscal, una norma que promete reconfigurar la relación entre los contribuyentes y ARCA (ex AFIP). El texto introduce modificaciones sustanciales al Régimen Simplificado del Impuesto a las Ganancias y abre una vía concreta para que los ahorristas puedan formalizar fondos no declarados —los famosos “dólares del colchón”— sin enfrentar las consecuencias habituales de un blanqueo tradicional. Sin embargo, un artículo incorporado sobre el final del proyecto está generando ruido entre tributaristas y posibles adherentes: permitiría a ARCA continuar con fiscalizaciones e inspecciones ya iniciadas, incluso respecto de quienes se acojan al régimen. Para muchos especialistas, esa “puerta abierta” podría desinflar el atractivo de la medida antes de que llegue al Congreso.

Qué propone el anteproyecto

El espíritu de la Ley de Inocencia Fiscal es invertir la lógica histórica del vínculo fisco-contribuyente. En lugar de partir de una presunción de incumplimiento, el proyecto plantea un esquema donde el contribuyente que se ajuste a determinados parámetros simplificados quede al resguardo de revisiones futuras. Los ejes principales del anteproyecto son:
  • Ampliación del Régimen Simplificado de Ganancias: se extiende el universo de contribuyentes que pueden liquidar el impuesto mediante una declaración jurada simplificada.
  • Formalización de fondos no declarados: se habilita un mecanismo para exteriorizar tenencias —especialmente moneda extranjera fuera del sistema— con un tratamiento diferenciado.
  • Modificaciones sustanciales en el Impuesto a las Ganancias: cambios en la forma de determinación y en los topes aplicables al régimen simplificado.
El texto del anteproyecto aún no ingresó al Congreso. Las definiciones podrían variar antes de su tratamiento legislativo, y todavía no hay reglamentación ni resoluciones generales de ARCA que lo instrumenten.

El punto polémico: las fiscalizaciones en curso

El artículo que despertó alertas establece que ARCA podría continuar con inspecciones y fiscalizaciones ya iniciadas al momento de la entrada en vigencia de la ley. Esto significa que un contribuyente que tenga abierto un procedimiento —aunque sea incipiente— no obtendría la cobertura plena que el régimen promete.
Si la redacción actual se mantiene, quienes ya estén bajo inspección de ARCA al momento de la sanción de la ley no quedarían amparados por los efectos liberatorios del régimen respecto de esos procedimientos. Conviene revisar el estado de cada contribuyente antes de tomar decisiones.
Los especialistas advierten que esta cláusula introduce una asimetría delicada: la formalización pierde su principal incentivo —la certeza jurídica— para un segmento importante de potenciales adherentes. En un contexto donde ARCA viene intensificando medidas como el embargo de pagos dirigido directamente a clientes de contribuyentes con deuda, la percepción de riesgo se amplifica.

Qué deberían evaluar contadores y empresas

Mientras el proyecto se termina de definir, hay tareas preparatorias que conviene encarar:
1

Relevar la situación fiscal actual

Identificar si el contribuyente tiene fiscalizaciones, requerimientos o inspecciones abiertas con ARCA. Ese dato es determinante para evaluar si el futuro régimen le resultará útil.
2

Revisar la composición patrimonial

Detectar tenencias no declaradas —en particular moneda extranjera— que podrían encuadrar en el mecanismo de formalización previsto.
3

Analizar la conveniencia del Régimen Simplificado

Estimar si la ampliación del Régimen Simplificado de Ganancias mejora la carga administrativa y tributaria respecto del esquema general.
4

Aguardar la versión final

No tomar decisiones definitivas hasta contar con el texto sancionado y la reglamentación que dicte ARCA.

Un giro de 180 grados, con reservas

El anteproyecto se inscribe en una intención más amplia del Ejecutivo: simplificar tributos, reducir la litigiosidad y atraer fondos hacia la economía formal. Si la Ley de Inocencia Fiscal logra sancionarse con un texto equilibrado, podría representar un cambio profundo en cómo se liquida Ganancias y en cómo se exteriorizan tenencias. El desafío legislativo será resolver la tensión entre dos objetivos: por un lado, dar previsibilidad y blindaje a quienes se sumen al régimen; por el otro, no convalidar incumplimientos que ya están bajo la lupa del fisco. De esa ecuación dependerá la adhesión real de los contribuyentes.

¿Qué cambia en Facturear?

Por ahora, no hay impacto operativo en la plataforma. Se trata de un anteproyecto que todavía no fue presentado al Congreso ni cuenta con reglamentación. La facturación electrónica, los regímenes de información y los circuitos actuales de emisión de comprobantes siguen funcionando sin modificaciones. Cuando la ley se sancione y ARCA dicte las resoluciones generales correspondientes —especialmente si se introducen cambios en el Régimen Simplificado de Ganancias—, vamos a actualizar Facturear y comunicarlo en este blog con el detalle de los ajustes necesarios.