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La sanción de la Ley de Modernización Laboral incorporó una herramienta largamente esperada por empleadores y profesionales en ciencias económicas: un régimen de regularización de aportes y contribuciones a la seguridad social con beneficios concretos sobre intereses, multas y capital adeudado. Para quienes arrastran deudas previsionales o tienen trabajadores no registrados, esta moratoria representa una oportunidad de ordenar la situación fiscal y laboral con un costo financiero significativamente menor al habitual. A continuación, repasamos los puntos centrales del régimen y lo que hay que tener en cuenta para adherirse.

Qué deudas alcanza el blanqueo

El régimen apunta específicamente a las obligaciones vinculadas con la seguridad social. Entre las deudas que pueden regularizarse se incluyen:
  • Aportes y contribuciones a la seguridad social adeudados.
  • Relaciones laborales no registradas o registradas de manera deficiente (en fecha de ingreso o remuneraciones).
  • Intereses resarcitorios y punitorios asociados a esas deudas.
  • Multas y sanciones derivadas de la falta de registración o de pago.
El foco de la moratoria está puesto en la seguridad social. No se trata de un blanqueo impositivo general: las deudas por IVA, Ganancias u otros tributos nacionales no quedan comprendidas en este régimen.

Beneficios para quienes adhieran

La norma contempla quitas y facilidades que varían según el momento en que se formalice la adhesión y la modalidad de pago elegida. Los principales beneficios son:
  • Condonación de intereses y multas: se perdonan, en distintos porcentajes, los accesorios generados por la falta de pago en término.
  • Reducción del capital adeudado en los casos de regularización de trabajadores no registrados, según las condiciones que fije la reglamentación.
  • Plan de pagos en cuotas, con la posibilidad de financiar el saldo resultante.
  • Pago al contado con quita adicional, para quienes opten por cancelar de una sola vez.

Esquema de cuotas

El régimen prevé que los empleadores puedan optar entre cancelar la deuda al contado —accediendo a la mayor quita— o adherirse a un plan en cuotas mensuales. La cantidad de cuotas y la tasa de financiación aplicable surgirán de la reglamentación que dicte el organismo recaudador.
La adhesión a la moratoria tiene plazos acotados. Es clave revisar el cronograma oficial apenas se publique la reglamentación, ya que las quitas más altas suelen estar reservadas para quienes regularicen en los primeros tramos.

A quiénes les conviene evaluar la adhesión

El régimen resulta especialmente útil para:
SituaciónBeneficio principal
Empleadores con deuda de aportes y contribucionesCondonación de intereses y multas
Empresas con trabajadores no registradosRegularización con quita sobre capital y accesorios
Empleadores con registración deficiente (fecha o remuneración)Subsanación con costo reducido
Contribuyentes con planes caducos previosPosibilidad de reformular la deuda

Pasos para adherirse

1

Relevar la deuda

Hacé un inventario completo de las obligaciones previsionales pendientes, incluyendo períodos, conceptos y montos. Verificá también la situación de los trabajadores en cuanto a fecha real de ingreso y remuneraciones declaradas.
2

Cuantificar el beneficio

Calculá cuánto se reduce la deuda según se opte por pago al contado o en cuotas. Compará el costo financiero del plan contra alternativas de financiamiento externas.
3

Regularizar la registración

En los casos de trabajadores no registrados, formalizá el alta en el sistema antes o en simultáneo con la adhesión, según lo que establezca la reglamentación.
4

Adherir al plan

Presentá la solicitud de adhesión por los canales que habilite el organismo recaudador dentro del plazo previsto.
5

Cumplir con las cuotas

Tené presente que la caducidad del plan implica perder los beneficios obtenidos y volver a la deuda original con todos sus accesorios.

Recomendaciones para contadores y empresas

  • No dejen el análisis para último momento: la cuantificación de la deuda y la decisión sobre modalidad de pago requieren tiempo, sobre todo cuando hay personal a regularizar.
  • Revisen la situación de los planes vigentes: si tienen moratorias anteriores en curso o caducas, evalúen si conviene reformular.
  • Documenten la decisión: dejen constancia escrita del análisis realizado y de la opción elegida, especialmente cuando se trate de clientes con varios escenarios posibles.
  • Atención a la reglamentación: la letra fina del régimen (plazos exactos, porcentajes de quita por tramo y condiciones de caducidad) se conocerá con la norma reglamentaria.

¿Qué cambia en Facturear?

La moratoria laboral 2026 no impacta directamente en el funcionamiento de Facturear, ya que la plataforma está orientada a la emisión de comprobantes electrónicos y no a la liquidación de cargas sociales ni a la gestión de planes de pago previsionales. La adhesión al régimen se realiza por los canales habilitados por el organismo recaudador. Si en tu estudio o empresa necesitan ordenar la facturación mientras avanzan con la regularización previsional, Facturear sigue siendo el espacio donde gestionar comprobantes de manera ágil y conforme a la normativa vigente.