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El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) ya tiene reglamentación operativa. ARCA, en conjunto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y la Secretaría de Energía, definió las pautas que deben cumplir las MiPyMEs para acceder a los beneficios fiscales, registrar sus proyectos de inversión y validar los desembolsos comprometidos. Para contadores y empresas que vienen evaluando ampliaciones productivas, incorporación de bienes de capital o proyectos energéticos, este régimen abre una ventana concreta de planificación impositiva.

Qué es el RIMI

El RIMI es un esquema pensado específicamente para medianas inversiones realizadas por MiPyMEs. A diferencia de regímenes orientados a grandes proyectos, acá el foco está puesto en empresas que necesitan previsibilidad fiscal para encarar inversiones de escala intermedia, principalmente vinculadas a sectores productivos como agro, ganadería, pesca y energía. El régimen contempla incentivos en materia tributaria que se activan una vez aprobado el proyecto y verificado el cumplimiento de los compromisos de inversión.
El RIMI no se superpone automáticamente con otros regímenes de promoción. Antes de inscribirse, conviene revisar qué beneficios ya está tomando la empresa para evitar incompatibilidades.

Quiénes pueden acceder

Pueden solicitar la adhesión las MiPyMEs que:
  • Cuenten con Certificado MiPyME vigente emitido por la autoridad de aplicación.
  • Presenten un proyecto de inversión encuadrado en los sectores alcanzados (agro, ganadería, pesca y energía, según las secretarías que reglamentaron el régimen).
  • No registren incumplimientos fiscales ni previsionales relevantes ante ARCA.
  • Acrediten capacidad técnica y económica para llevar adelante la inversión comprometida.
La autoridad de aplicación sectorial (Agricultura o Energía, según corresponda) evalúa el proyecto desde lo técnico, mientras que ARCA controla la situación fiscal y opera el registro de inversiones.

Cómo se registran las inversiones

El procedimiento sigue una lógica de inscripción previa, ejecución y verificación. No se trata de un beneficio automático: cada proyecto debe estar formalmente registrado antes de empezar a computar los incentivos.
1

Solicitud de adhesión

La empresa presenta el proyecto ante la secretaría sectorial competente, con el detalle de inversiones, cronograma y bienes a adquirir.
2

Evaluación técnica

La autoridad de aplicación analiza la viabilidad y el encuadre del proyecto dentro de los sectores alcanzados.
3

Validación fiscal en ARCA

ARCA verifica el cumplimiento de obligaciones tributarias y previsionales del solicitante, así como la vigencia del Certificado MiPyME.
4

Registro del proyecto

Aprobado el RIMI, el proyecto queda inscripto en el registro de inversiones, habilitando el cómputo de beneficios.
5

Ejecución y rendición

La empresa ejecuta las inversiones comprometidas y reporta avances. Los beneficios se aplican en la medida en que se cumpla el cronograma.

Beneficios fiscales previstos

Los incentivos que ofrece el RIMI apuntan a mejorar la ecuación de las inversiones a través de:
BeneficioAlcance
Tratamiento en GananciasSobre los bienes y obras afectados al proyecto aprobado
Tratamiento en IVAVinculado a las compras e importaciones del proyecto
Estabilidad de los beneficiosPor el plazo de ejecución del proyecto registrado
Los beneficios se pierden si el proyecto no se ejecuta según lo comprometido o si la empresa cae en incumplimientos fiscales sobrevinientes. La rendición periódica es clave para sostener el régimen.

Recomendaciones para contadores y PyMEs

Antes de iniciar el trámite, conviene tener en cuenta:
  • Diagnóstico previo: revisar si la inversión proyectada califica dentro de los sectores alcanzados y si los montos encuadran en “medianas inversiones”.
  • Documentación respaldatoria: presupuestos, cotizaciones, contratos preliminares y cronograma de desembolsos son habituales en este tipo de regímenes.
  • Estado fiscal limpio: cualquier deuda o irregularidad ante ARCA puede frenar la adhesión.
  • Planificación contable: separar contablemente las erogaciones del proyecto facilita las rendiciones y eventuales fiscalizaciones.

Compatibilidad con otros regímenes PyME

El RIMI se suma al menú de herramientas disponibles para MiPyMEs (Bono Fiscal, amortización acelerada para PyMEs, beneficios en IVA por inversión, entre otros). Antes de optar, conviene proyectar en qué régimen cada inversión rinde mejor desde el punto de vista financiero y fiscal.

¿Qué cambia en Facturear?

La reglamentación del RIMI no implica cambios en la operatoria de Facturear. La emisión de comprobantes, los puntos de venta y los regímenes de facturación se mantienen igual. Sí es recomendable, para las empresas que adhieran al RIMI, llevar una identificación clara de los comprobantes vinculados al proyecto de inversión (compras de bienes de capital, obras, servicios afectados), ya que esa documentación será clave al momento de rendir avances ante la autoridad de aplicación y ARCA. Desde Facturear pueden exportar el detalle de comprobantes emitidos y recibidos para armar los legajos de respaldo.