La Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires actualizó los topes de facturación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, con foco en el Régimen Simplificado porteño. La medida, aprobada por la Legislatura de la Ciudad, busca acompañar la evolución de los precios y evitar que la inflación empuje a contribuyentes hacia categorías superiores o directamente fuera del régimen.
Sin embargo, especialistas tributarios ya advirtieron que el ajuste podría resultar insuficiente: la inflación de 2025 cerró en 31,5%, y la actualización aprobada no recoge en su totalidad esa variación.
Qué se actualizó
La actualización alcanza dos frentes centrales del impuesto en la jurisdicción porteña:
- Los parámetros de facturación anual que determinan la permanencia en el Régimen Simplificado.
- Los montos de cuota de cada categoría, que se reacomodan en función de los nuevos topes.
El objetivo declarado por la AGIP es doble: por un lado, contener la presión fiscal sobre pequeños contribuyentes; por el otro, ampliar el universo de sujetos que pueden permanecer en el régimen simplificado, evitando el salto al Régimen General, que implica obligaciones formales y financieras significativamente mayores (presentaciones mensuales, retenciones, percepciones y anticipos).
El Régimen Simplificado del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de CABA es un régimen análogo al Monotributo nacional, pensado para contribuyentes locales de menor envergadura. Quienes superan los topes de facturación deben pasar obligatoriamente al Régimen General.
A quiénes beneficia
La ampliación de los topes apunta principalmente a:
- Monotributistas con actividad en CABA que venían rozando el límite superior del Régimen Simplificado porteño.
- Pequeños comercios y prestadores de servicios cuya facturación nominal creció por la inflación, sin necesariamente reflejar un crecimiento real de la actividad.
- Profesionales independientes inscriptos en la jurisdicción.
Para estos contribuyentes, mantenerse dentro del Régimen Simplificado significa conservar un esquema de cuota fija mensual, sin la carga administrativa de liquidar el impuesto bajo el Régimen General.
La crítica de los tributaristas
El núcleo del cuestionamiento de los especialistas es metodológico: si los topes se actualizan por debajo de la inflación acumulada, el efecto neto es un aumento real de la carga impositiva para muchos contribuyentes, incluso cuando nominalmente la medida se presente como un alivio.
Con una inflación de 31,5% en 2025, cualquier ajuste que no contemple ese porcentaje deja un rezago que, en la práctica, expulsa contribuyentes hacia categorías superiores o hacia el Régimen General, encareciendo su tributación.
Si tu facturación de los últimos 12 meses se acerca al nuevo tope del Régimen Simplificado, conviene proyectar el escenario con y sin ajuste por inflación. Un eventual pase al Régimen General implica cambios en retenciones, percepciones y obligaciones de presentación.
Recomendaciones para contadores y empresas
Ante la actualización, conviene revisar la situación de cada cliente o de la propia empresa con un enfoque preventivo:
Revisar la facturación acumulada de los últimos 12 meses
Comparala contra los nuevos topes vigentes en CABA para confirmar la categoría correcta.
Recategorizar si corresponde
La AGIP requiere mantener la categoría alineada con la facturación efectiva. Una recategorización a tiempo evita ajustes de oficio.
Evaluar el impacto del Régimen General
Si la proyección anual supera los topes, anticipá el cambio: implica liquidaciones periódicas y sufrir retenciones y percepciones por parte de agentes de recaudación.
Actualizar datos en el padrón de AGIP
Verificá que el domicilio fiscal, actividades y alícuotas estén correctamente declarados en el sistema de la Ciudad.
Contexto: las jurisdicciones se mueven
La medida porteña se inscribe en un escenario en el que distintas provincias están revisando el alcance del Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Misiones, por ejemplo, dejará de gravar las transferencias entre billeteras virtuales desde agosto, beneficiando a unas 200.000 personas. Otras jurisdicciones están analizando medidas similares respecto de pagos con QR y movimientos en Mercado Pago y plataformas equivalentes.
Para empresas con actividad multijurisdiccional, este mosaico normativo obliga a un seguimiento permanente de los regímenes locales, especialmente cuando se trata de Convenio Multilateral.
¿Qué cambia en Facturear?
La actualización de los topes del Régimen Simplificado de Ingresos Brutos de CABA no requiere ningún cambio operativo en Facturear. La emisión de comprobantes electrónicos continúa funcionando con normalidad, ya que la modificación impacta sobre la categorización y el pago del impuesto en AGIP, no sobre la facturación en sí.
Si necesitás revisar tu categoría o proyectar tu facturación anual para validar si seguís dentro del Régimen Simplificado, podés apoyarte en los reportes de Facturear para consultar el total facturado en los últimos 12 meses y compararlo con los nuevos topes vigentes.