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ARCA publicó este martes en el Boletín Oficial la resolución que reglamenta el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta pensada para que pymes con proyectos productivos accedan a beneficios fiscales sin tener que escalar al volumen requerido por el RIGI. La norma define los requisitos formales, los montos mínimos de inversión y el alcance de los beneficios tributarios aplicables tanto a desembolsos nacionales como extranjeros. Para contadores y empresas que vienen evaluando inversiones en activos fijos, infraestructura o ampliaciones productivas, el RIMI abre una ventana concreta de planificación fiscal. A continuación, repasamos los puntos clave de la reglamentación.

Qué es el RIMI y a quién apunta

El RIMI es la versión “intermedia” del esquema de incentivos a la inversión. Mientras el RIGI exige umbrales millonarios accesibles solo para grandes jugadores, el RIMI está pensado para pymes y empresas medianas que encaran proyectos productivos con un horizonte de mediano plazo. La reglamentación de ARCA termina de definir el andamiaje operativo: cómo se inscribe el contribuyente, qué documentación debe presentar, cómo se acreditan los desembolsos y de qué forma se imputan los beneficios fiscales.
El RIMI convive con otros regímenes promocionales. Antes de adherir, conviene analizar incompatibilidades con beneficios provinciales, regímenes sectoriales y bonos fiscales ya en curso.

Las claves de la reglamentación

1. Montos mínimos de inversión

La norma fija pisos de inversión que deben alcanzarse para acceder al régimen. Estos montos diferencian proyectos según su naturaleza productiva y permiten que medianas empresas califiquen sin exigencias propias de grandes corporaciones.

2. Origen de los desembolsos

Se contemplan tanto inversiones de origen nacional como extranjero, lo que habilita estructuras de financiamiento mixtas y aportes de capital de socios del exterior dentro del proyecto promovido.

3. Beneficios tributarios

El régimen otorga ventajas en materia de:
  • Impuesto a las Ganancias
  • IVA vinculado a la adquisición de bienes de capital
  • Tratamiento sobre la importación de equipamiento

4. Inscripción y aprobación previa

El acceso no es automático: requiere presentación del proyecto, evaluación y aprobación por la autoridad de aplicación. Los contadores deben preparar la documentación técnica, contable y proyecciones financieras del plan.

5. Plazos de ejecución

Los proyectos deben ejecutarse dentro de los cronogramas comprometidos al momento de la adhesión. Apartarse de esos plazos puede implicar la pérdida de los beneficios.

6. Estabilidad fiscal

Una vez aprobado el proyecto, la empresa accede a un marco de previsibilidad tributaria sobre el alcance del beneficio durante la vida útil del incentivo.

7. Documentación respaldatoria

ARCA exige trazabilidad completa de los desembolsos: comprobantes electrónicos, registros contables y conciliación con el cronograma de inversión presentado.

8. Régimen sancionatorio

El incumplimiento de las obligaciones formales o el desvío de fondos del destino comprometido habilita la caducidad de los beneficios y la determinación de los tributos no ingresados con sus intereses.

9. Compatibilidad con otros regímenes

La reglamentación define el universo de regímenes compatibles e incompatibles, un punto que debe revisarse con detalle en cada caso particular.

10. Operatividad por ARCA

Toda la gestión —inscripción, presentaciones, control— se canaliza por los sistemas de ARCA, lo que implica adaptar procesos internos de facturación y registración para cumplir con los requerimientos del organismo.
La pérdida de beneficios por incumplimiento opera de forma retroactiva. Es clave que el área contable monitoree mes a mes el cumplimiento del cronograma de inversión comprometido.

Recomendaciones para contadores y empresas

1

Diagnóstico inicial

Revisar si los proyectos de inversión en carpeta alcanzan los montos mínimos exigidos por el RIMI.
2

Evaluación de compatibilidades

Analizar regímenes promocionales vigentes en la empresa y posibles incompatibilidades.
3

Armado del proyecto

Preparar memoria técnica, cronograma de desembolsos y proyecciones financieras.
4

Presentación ante ARCA

Realizar la inscripción formal con toda la documentación respaldatoria.
5

Seguimiento periódico

Monitorear el cumplimiento del cronograma y la correcta imputación de los beneficios.

¿Qué cambia en Facturear?

Por el momento, la reglamentación del RIMI no introduce cambios operativos directos en la emisión de comprobantes electrónicos a través de Facturear. La plataforma sigue funcionando con normalidad bajo los esquemas vigentes de facturación. Sí recomendamos a las empresas adheridas al régimen mantener una trazabilidad clara entre comprobantes y desembolsos del proyecto promovido, ya que ARCA puede requerir esa conciliación al momento de verificar el cumplimiento. Si surgen tipos de comprobante específicos o regímenes informativos adicionales vinculados al RIMI, los incorporaremos y avisaremos por este blog.