Por qué se actualizan las escalas
El monotributo cuenta con un mecanismo de actualización semestral de sus parámetros, atado a la evolución del índice de precios. Cada enero y julio se recalculan:- Los topes máximos de facturación anual de cada categoría (de la A a la K).
- El valor de la cuota mensual, que se compone del impuesto integrado, el aporte jubilatorio y el aporte a la obra social.
- Los parámetros físicos (alquileres devengados, energía eléctrica consumida, superficie afectada).
La actualización busca evitar el “arrastre inflacionario” que expulsaba contribuyentes del régimen simplificado hacia el régimen general por el solo efecto nominal de los precios, sin un aumento real de su actividad.
Quiénes deben recategorizarse
La recategorización semestral es obligatoria para quienes, evaluando los últimos 12 meses de actividad al 30 de junio, hayan superado los parámetros de su categoría actual o hayan quedado en una inferior. No están obligados a recategorizarse:- Quienes se inscribieron hace menos de seis meses.
- Quienes mantienen la misma categoría luego del análisis (aunque conviene dejar constancia del cálculo realizado).
Cómo se hace el análisis
1
Sumá los ingresos brutos
Considerá la facturación de los últimos 12 meses calendario contados hasta el 30 de junio de 2026.
2
Revisá los parámetros físicos
Energía eléctrica consumida, superficie afectada a la actividad y alquileres devengados en el mismo período.
3
Compará con las nuevas escalas
Ubicá la categoría que corresponde según los topes actualizados para el segundo semestre 2026.
4
Confirmá en el portal
Ingresá con clave fiscal al portal del Monotributo y realizá la recategorización, aun cuando el sistema sugiera la categoría vigente.
Impacto sobre la cuota mensual
Con la actualización, todas las categorías registran un incremento en el valor de la cuota mensual. La cuota sigue integrando tres componentes:
Los aumentos afectan de manera diferencial: las categorías más altas (H a K) muestran incrementos mayores en términos absolutos, mientras que las categorías iniciales (A, B, C) mantienen aportes más contenidos por su condición de pequeños contribuyentes.
Los prestadores de servicios y quienes venden cosas muebles tienen tablas diferenciadas a partir de la categoría H. Verificá siempre en cuál de las dos columnas corresponde tu actividad principal.
Errores frecuentes a evitar
- No considerar los 12 meses completos: el análisis semestral no se hace sobre los últimos 6 meses, sino sobre los 12 meses previos al cierre.
- Olvidar los ingresos exentos o no gravados: para el parámetro de ingresos brutos del monotributo se toma la facturación total del régimen.
- Ignorar los parámetros físicos: aun con ingresos que encuadran en una categoría baja, el consumo eléctrico o el alquiler pueden empujar a una categoría superior.
- Confundir recategorización con baja: si se superó el tope máximo de la categoría K, corresponde exclusión del régimen y pase a responsable inscripto, no una recategorización.
Recomendaciones para contadores y estudios
Para las carteras de clientes monotributistas, conviene:- Anticipar el cálculo antes del 30 de junio, no esperar al vencimiento de julio.
- Documentar los papeles de trabajo con los ingresos y parámetros físicos considerados.
- Alertar a los clientes cuya facturación se acerque al tope de categoría K sobre la posible necesidad de migrar al régimen general.
- Revisar si corresponden cambios en los adherentes a obra social, ya que la cuota adicional también se actualizó.