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ARCA oficializó la actualización semestral del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes. Los topes de facturación de cada categoría y los importes mensuales a abonar se incrementaron un 16,85%, en línea con la inflación acumulada del primer semestre de 2026. Los nuevos valores rigen desde agosto y, en paralelo, quedó habilitado el proceso de recategorización para quienes hayan tenido variaciones en su nivel de actividad. Para contadores y titulares de pymes, es el momento de revisar los ingresos de los últimos 12 meses de cada cliente monotributista y confirmar si corresponde mantener, subir o bajar de categoría.

Qué implica la actualización del 16,85%

La suba impacta en dos frentes clave del régimen:
  • Topes de facturación anual de cada categoría, que se elevan proporcionalmente y permiten que quienes venían al límite no queden automáticamente desplazados a una categoría superior.
  • Cuota mensual (componente impositivo + aportes al SIPA + obra social), que también se ajusta en la misma proporción.
La actualización sigue el mecanismo de indexación semestral atado a la inflación. Al aplicarse tanto sobre los topes como sobre las cuotas, no todos los contribuyentes suben de categoría automáticamente: la clave está en la evolución real de la facturación frente al nuevo tope.

Recategorización: quiénes deben hacerla

El trámite alcanza únicamente a quienes deban modificar su categoría. Si los ingresos, la superficie afectada, la energía eléctrica consumida y los alquileres devengados de los últimos 12 meses siguen encuadrados en la categoría actual, no hay que hacer nada: la categoría se mantiene y se paga la nueva cuota actualizada. En cambio, corresponde recategorizarse cuando alguno de esos parámetros supera o queda por debajo del rango de la categoría vigente.

Parámetros que evalúa ARCA

Para determinar la categoría correcta, ARCA cruza:
  • Ingresos brutos acumulados de los últimos 12 meses.
  • Superficie afectada a la actividad.
  • Energía eléctrica consumida.
  • Monto de alquileres devengados.
  • Precio unitario máximo de venta (para venta de cosas muebles).
Si alguno de estos parámetros supera el tope de la categoría declarada, corresponde recategorizar hacia arriba.

Errores frecuentes al recategorizar

Recategorizarse mal puede derivar en pagar una cuota más alta que la que realmente corresponde, o quedar expuesto a una recategorización de oficio con intereses y multas. Revisá el cálculo antes de confirmar.
Los errores más habituales que detecta ARCA son:
  • No sumar los 12 meses completos hacia atrás desde el mes de recategorización, tomando solo el semestre.
  • Omitir ingresos por operaciones exentas o no facturadas electrónicamente pero igualmente computables.
  • No actualizar la superficie o energía cuando hubo cambios de local o incorporación de equipamiento.
  • Confundir la categoría de la actividad principal cuando hay más de una actividad desarrollada.
  • Aplicar los topes viejos en lugar de las escalas actualizadas al 16,85%.

Paso a paso para recategorizarte

1

Reuní la información de los últimos 12 meses

Calculá ingresos brutos, revisá alquileres devengados, superficie afectada y consumo de energía eléctrica.
2

Compará con las nuevas escalas

Identificá en qué categoría encuadran tus parámetros según los topes vigentes desde agosto.
3

Ingresá al portal Monotributo

Con clave fiscal, accedé a la opción “Recategorizarme” dentro del sistema.
4

Confirmá la nueva categoría

Si el sistema propone una categoría distinta a la actual, verificá el cálculo antes de aceptar.
5

Pagá la cuota del mes siguiente con el nuevo valor

La nueva cuota se abona a partir del mes posterior a la recategorización.

Recomendaciones para el estudio contable

Con clientes monotributistas, conviene sistematizar tres controles antes de la fecha límite:
  1. Descargar el “Mis Comprobantes” o el reporte de facturación electrónica de los últimos 12 meses para tener el dato de ingresos consolidado.
  2. Cruzar con extractos bancarios si el cliente cobra por transferencia, para detectar ingresos no facturados.
  3. Documentar la decisión de mantener o cambiar de categoría, con el cálculo respaldatorio, para responder ante una eventual fiscalización.
También es un buen momento para evaluar si el cliente sigue siendo elegible para el régimen o si conviene planificar el pase a Responsable Inscripto antes de una exclusión de oficio.
Recordá que si el contribuyente supera el tope máximo de la categoría más alta del régimen, queda automáticamente excluido y debe inscribirse en el régimen general (IVA y Ganancias).

¿Qué cambia en Facturear?

En Facturear no hay que hacer ningún cambio de configuración: la facturación electrónica de monotributistas sigue funcionando con normalidad y los comprobantes tipo C se emiten sin variantes por la actualización de escalas. Lo que sí recomendamos es usar los reportes de facturación acumulada de los últimos 12 meses disponibles en la plataforma para tener el dato exacto al momento de decidir si corresponde recategorizarse.