Qué es el RIMI y a quién apunta
El RIMI es un régimen pensado para acompañar proyectos de inversión de empresas medianas, en un escalón por debajo del RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones). La idea es replicar, con parámetros más accesibles, la lógica de estabilidad y beneficios fiscales que se ofrecen a las inversiones de mayor envergadura, para que las pymes con capacidad de crecimiento también puedan acceder a un marco previsible.El RIMI busca cubrir el segmento intermedio del entramado productivo: empresas que no califican para el RIGI pero que necesitan reglas claras para sostener un plan de inversión de mediano plazo.
Qué es el SGI
El Sistema de Gestión de Inversiones (SGI) es la plataforma digital creada por ARCA para:- Registrar los proyectos de inversión que aspiran a ingresar al RIMI.
- Cargar la documentación técnica y económica requerida.
- Gestionar el seguimiento de los incentivos tributarios asociados.
- Centralizar la interacción entre la empresa y el organismo fiscal durante toda la vida del proyecto.
Cómo se encara la presentación de un proyecto
Aunque cada proyecto tendrá sus particularidades, la lógica general de trabajo con el SGI se puede ordenar en pasos:1
Evaluación de encuadre
Verificar que la empresa y el proyecto encuadren dentro de los parámetros del RIMI (tamaño, tipo de inversión, sector).
2
Armado del proyecto
Preparar el plan de inversión con cronograma, montos, destino de los fondos y proyecciones. Este es el corazón del expediente.
3
Registro en el SGI
Ingresar a la plataforma con clave fiscal y cargar el proyecto junto con la documentación de respaldo.
4
Seguimiento y cumplimiento
Una vez aprobado, mantener actualizada la información y cumplir los compromisos asumidos para conservar los beneficios.
Puntos de atención para el asesor
Para los estudios contables que asesoran a pymes, hay varios frentes a mirar antes de empujar un cliente hacia el RIMI:- Situación fiscal previa: el ingreso a regímenes con beneficios suele requerir estar al día con obligaciones impositivas y previsionales.
- Coherencia patrimonial: los estados contables deben mostrar consistencia con el volumen de inversión propuesto.
- Sustancia del proyecto: el RIMI apunta a inversiones reales y verificables, no a reestructuraciones financieras encubiertas.
- Costo de cumplimiento: ingresar al régimen implica compromisos de reporte y seguimiento que hay que sostener en el tiempo.