La eliminación de la percepción del 30% sobre los consumos en el exterior realizados con tarjeta marcó un antes y un después para quienes viajan, compran online en sitios internacionales o contratan servicios digitales del exterior. Los datos del último receso invernal lo confirman: los consumos crecieron un 61% interanual y superaron los US1,4millonesenunasolaentidademisora,conunahorroestimadoenUS432.000 que los usuarios ya no tuvieron que adelantar al fisco.
En esta nota repasamos qué implicó el cambio, cómo se refleja en la liquidación de impuestos y qué deben tener en cuenta contadores y empresas al momento de registrar operaciones en moneda extranjera.
Qué percepción se eliminó
Hasta la modificación normativa, cada consumo en moneda extranjera con tarjeta de crédito, débito o compra estaba alcanzado por una percepción que operaba como pago a cuenta de Impuesto a las Ganancias (para responsables inscriptos y empleados en relación de dependencia) o de Bienes Personales (para monotributistas y quienes no eran contribuyentes de Ganancias).
Esa percepción se sumaba al precio final de cada consumo, encareciendo el tipo de cambio efectivo y obligando al contribuyente a recuperarla posteriormente vía declaración jurada o pedido de devolución.
Con la eliminación, el resumen de tarjeta ya no incluye ese componente adicional: el consumidor paga el gasto convertido al tipo de cambio correspondiente, sin el recargo del 30% que antes se adelantaba al fisco.
La percepción funcionaba como un pago a cuenta, no como un impuesto definitivo. Su eliminación no modifica la base imponible de Ganancias ni de Bienes Personales: cambia el flujo financiero, no la obligación tributaria de fondo.
Impacto financiero concreto
El principal beneficio es de caja: el contribuyente deja de inmovilizar fondos que antes eran retenidos por el agente de percepción (banco o emisor de la tarjeta) y que solo podían recuperarse al cierre del período fiscal.
Ejemplo comparativo
El ahorro financiero es inmediato. Sobre US1,4millonesconsumidos,US432.000 quedaron en manos de los usuarios en lugar de ir al circuito de percepción-devolución.
Qué cambia para contadores y empresas
Para los profesionales que liquidan Ganancias y Bienes Personales de sus clientes, la eliminación de la percepción implica ajustar la mecánica habitual:
1. Menos pagos a cuenta para computar
Los resúmenes de tarjeta ya no arrojarán el ítem de percepción utilizable como crédito fiscal. Esto puede impactar en el saldo final de la declaración jurada, especialmente en contribuyentes que compensaban parte del impuesto anual con estas percepciones.
2. Revisión de saldos a favor acumulados
Quienes venían acumulando saldos a favor generados por percepciones de años anteriores deben planificar su utilización o solicitud de devolución, ya que dejarán de generarse nuevos créditos por esta vía.
3. Registración contable en empresas
En el caso de empresas cuyos empleados o directivos utilizan tarjetas corporativas en el exterior, la registración se simplifica: desaparece la cuenta de “percepciones a recuperar” vinculada a estos consumos.
Verificá los resúmenes de tarjeta emitidos en torno a la fecha de vigencia del cambio. Puede haber operaciones registradas antes de la modificación que todavía incluyan la percepción y sean computables como pago a cuenta en la próxima liquidación.
Consideraciones sobre el tipo de cambio
La eliminación de la percepción no elimina otros componentes del costo de los consumos en el exterior. Al momento de reflejar estas operaciones en registros contables o en la liquidación de un responsable inscripto, es importante mantener el criterio del tipo de cambio aplicable a la fecha de cada consumo, según lo establecido por la normativa vigente para gastos en moneda extranjera.
Para viajes de negocios deducibles en Ganancias, la documentación respaldatoria (comprobantes, resumen de tarjeta y prueba del vínculo con la actividad gravada) sigue siendo el eje de la deducción.
¿Qué cambia en Facturear?
En Facturear no hay cambios operativos derivados de esta modificación. La plataforma no gestiona percepciones sobre consumos personales con tarjeta en el exterior, ya que se trata de retenciones aplicadas por bancos y emisores al momento del consumo.
Si registrás gastos en moneda extranjera vinculados a tu actividad, podés seguir cargándolos normalmente en la sección de comprobantes, aplicando el tipo de cambio correspondiente. La eliminación de la percepción simplifica la conciliación entre el resumen de tarjeta y los asientos contables, ya que desaparece un componente que antes requería desagregación específica.