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Los vencimientos de agosto llegan con una novedad que conviene tener presente en cada estudio contable y en el área de administración de cualquier empresa: ARCA (ex AFIP) está aplicando multas automáticas de hasta $2.500.000 por la falta de presentación de declaraciones juradas al vencimiento. La medida se apoya en el nuevo marco introducido por la Ley de Inocencia Fiscal, que reordenó el régimen sancionatorio y volvió más estricto el tratamiento de los incumplimientos formales. A diferencia del esquema anterior, donde muchas veces la sanción llegaba después de una intimación o una verificación, ahora el sistema liquida la multa de forma automática apenas se detecta que la declaración jurada no fue presentada en término.
La multa se dispara con el solo vencimiento del plazo, sin necesidad de intimación previa. Presentar tarde ya no es sinónimo de “presentar sin costo”.

Qué cambió con la Ley de Inocencia Fiscal

La Ley de Inocencia Fiscal buscó, entre otros objetivos, dar mayor previsibilidad al vínculo entre el contribuyente y el fisco. Pero como contracara, endureció las consecuencias de los incumplimientos formales, particularmente los vinculados a la falta de presentación de DDJJ. Los puntos centrales que impactan en los vencimientos de agosto son:
  • Automaticidad de la sanción: la multa se genera al vencimiento, sin acto administrativo previo.
  • Escalonamiento por tipo de contribuyente: los montos varían según se trate de personas humanas, sociedades u otros sujetos.
  • Topes elevados: en los casos más gravosos, la multa puede alcanzar los $2.500.000 por declaración jurada omitida.
  • Acumulación: si hay varias DDJJ no presentadas (IVA, Ganancias, regímenes de información, etc.), las multas se acumulan por cada una.
La multa por no presentar es independiente del impuesto que eventualmente corresponda pagar. Es decir, aunque la DDJJ arroje saldo cero o saldo a favor, la sanción formal igualmente se aplica.

A qué obligaciones prestar especial atención en agosto

Agosto concentra vencimientos habituales que, con este nuevo régimen, requieren un seguimiento más fino. Entre los más sensibles: El foco no está solo en las DDJJ determinativas: los regímenes de información históricamente subestimados hoy pueden generar sanciones que, sumadas, resultan muy significativas.

Cómo minimizar el riesgo antes del vencimiento

1

Relevá el calendario completo del cliente o de la empresa

Incluí no solo impuestos nacionales sino también regímenes de información, agentes de retención y obligaciones previsionales.
2

Revisá DDJJ pendientes de períodos anteriores

Cualquier DDJJ omitida previa suma riesgo. Regularizarlas antes de un nuevo vencimiento ayuda a evitar acumulación.
3

Presentá aunque falten datos definitivos

Es preferible una DDJJ presentada en término y rectificada luego, que una no presentada. La sanción formal se dispara por la omisión, no por el error.
4

Documentá fallas técnicas

Si el sistema de ARCA presenta caídas, guardá capturas y comprobantes. Puede ser el respaldo para pedir la eximición o reducción de la multa.
5

Definí responsables internos

En empresas, asigná claramente quién controla cada vencimiento. La automaticidad no perdona olvidos administrativos.

Reducción y descargos

Aunque la multa sea automática, sigue existiendo la posibilidad de reducirla o discutirla por las vías administrativas habituales, especialmente cuando:
  • Se presenta la DDJJ antes de la notificación formal.
  • Se trata de la primera infracción del contribuyente.
  • Existen causas justificadas (fallas del sistema, fuerza mayor, etc.).
La reducción no es automática: requiere una gestión activa. Por eso, la mejor estrategia sigue siendo cumplir en término y dejar el descargo como último recurso.

Impacto para contadores y empresas

Para los estudios, el cambio implica reforzar los controles internos de vencimientos y la comunicación con los clientes: hoy un olvido de una DDJJ sin movimiento puede transformarse en una multa millonaria. Para las empresas, el mensaje es claro: la gestión impositiva pasó a ser un tema de riesgo financiero directo, no solo de cumplimiento formal.

¿Qué cambia en Facturear?

En Facturear no hay cambios operativos derivados de esta medida: la plataforma sigue funcionando con normalidad para la emisión de comprobantes electrónicos. La novedad impacta en el ámbito de las declaraciones juradas ante ARCA, que se gestionan por fuera de Facturear. De todos modos, mantener la facturación ordenada y al día dentro de la plataforma facilita la preparación en tiempo y forma de las DDJJ de IVA e Ingresos Brutos, reduciendo el riesgo de caer en estas nuevas multas automáticas.