Qué está mirando ARCA
El régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias fue pensado para reducir la carga formal de determinados contribuyentes, pero eso no significa que quede fuera del radar de fiscalización. Todo lo contrario: los especialistas remarcan que la simplificación operativa no implica una menor exposición al control. Las inspecciones apuntan principalmente a:- Contribuyentes cuyos consumos con tarjeta, movimientos bancarios o adquisiciones patrimoniales no guardan relación con los ingresos declarados.
- Adhesiones al régimen simplificado que podrían no cumplir con los requisitos objetivos de encuadre.
- Diferencias detectadas por el cruce con regímenes de información de terceros (bancos, tarjetas, escribanos, registros patrimoniales).
- Inconsistencias con datos de facturación electrónica y percepciones/retenciones sufridas.
Por qué esta ola de inspecciones importa
La frase que circula entre tributaristas —“no hay inocencia fiscal que valga”— resume el enfoque actual del organismo: la buena fe declarativa no alcanza si la documentación no acompaña. En un escenario donde ARCA integra bases de datos propias con información de terceros en tiempo casi real, cualquier desfasaje se transforma en una potencial vista o intimación. Para el contribuyente adherido al régimen simplificado, el riesgo concreto es doble:- Recalificación del régimen: si ARCA entiende que no correspondía la adhesión, puede exigir la liquidación del impuesto por el régimen general, con las diferencias correspondientes.
- Determinaciones de oficio y sanciones: multas por omisión (artículo 45 de la Ley 11.683) o incluso por defraudación (artículo 46) si se detecta ocultamiento.
Qué revisar ahora
1
Verificá el encuadre
Confirmá que seguís cumpliendo los requisitos objetivos para permanecer en el régimen simplificado. Revisá topes de ingresos, tipo de actividad y demás condiciones del régimen al que adheriste.
2
Ordená la documentación respaldatoria
Aunque el régimen simplifica la liquidación, tenés que conservar comprobantes de ingresos, gastos vinculados, extractos bancarios y documentación patrimonial por los períodos no prescriptos.
3
Cruzá tus propios números
Compará ingresos declarados contra consumos, incorporaciones patrimoniales (inmuebles, rodados, inversiones) y movimientos bancarios. Cualquier brecha significativa es una alerta.
4
Revisá tus facturas emitidas
Asegurate de que la facturación electrónica esté completa, correctamente tipificada y sin comprobantes anulados sin justificación.
5
Documentá origen de fondos
Ante consultas por movimientos patrimoniales, la trazabilidad del origen de los fondos es la mejor defensa. Guardá boletos, escrituras, contratos y transferencias asociadas.
Puntos de atención para contadores
Quienes asesoran a clientes bajo el régimen simplificado deberían considerar un repaso preventivo antes de recibir una notificación. Algunas prácticas recomendadas:- Papel de trabajo anual: dejar documentado por qué el cliente encuadra en el régimen simplificado.
- Checklist de consistencias: comparar ingresos con Bienes Personales, consumos y bases imponibles de IVA cuando corresponda.
- Comunicación proactiva: informar al cliente los riesgos actuales para que no acumule diferencias no explicables.
Ante una intimación, los plazos para responder suelen ser breves (habitualmente 10 o 15 días hábiles). Contar con la documentación ordenada de antemano reduce drásticamente el riesgo de una determinación de oficio.